lunes, 4 de marzo de 2013

La Prensa o el Cuponazo

Resulta que mi padre y mi hermano mayor son periodistas, especializados en prensa deportiva. Y ahora Estibaliz, mi hija mayor, está cerca de terminar su carrera de periodismo. Así pues, lo del periodismo me queda cerca, y se me ha ocurrido pensar en ello.

Recuerdo ir con mi padre a ver algún partido de fútbol o de otro deporte. Durante el juego, mi padre nunca celebraba los goles de ninguno de los equipos, cualquiera que fuera, y luego en la rueda de prensa, a la que también me llevaba, tanto él como sus compañeros de profesión hacían las preguntas sin tomar partido. Por fin, en las crónicas, contaba lo que había visto y raramente se decantaba por si una jugada´crítica había sido bien o mal pitada; sólamente reseñaba que había sido polémica, que el público había protestado, etc.

Durante mucho tiempo pensé que simplemente no era de ningún equipo...aunque luego he sabido que sí que lo es (aunque si se lo preguntara ahora, seguro que lo negaría).

En el caso de mi hermano, aunque no he ido con él a ver ningún evento, estoy seguro de que actúa igual.

Los periodistas que se llevan ahora son distintos. Se exaltan con el juego de "su" equipo sin pudor, y en antena o en la rueda de prensa dicen cosas como "hemos jugado bien" o "nos han pitado un penalti". Toman partido y, lo que es más, interpretan las polémicas desde su prisma partidista, dejando la objetividad de lado.

Esta actitud se justifica de muchas maneras: los otros (los del equipo contrario) hacen lo mismo, el deporte es pasión, esto es lo que vende, etc, etc. Y es verdad, esto es lo que vende. De hecho, el ser lo suficientemente honesto como para decir que no se tienen elementos suficientes para opinar sobre un lance concreto, o que incluso el equipo contrario tiene razón, no solo no vende, sino que posiblemente sea causa de preaviso de despido.

Adaptarse o morir...solo hay que sacrificar la esencia de eso que llaman en el argot periodístico "la profesión",pero ¿a quién le importa mientras que se medre? Es más, sé radical y entonces te llevarán a los debates de la tele como experto en la materia.

En la prensa del corazón es lo mismo: hay "belen estebanistas", y también hay "mila ximenezistas" enfrentadas a "carmele marchantistas". Y además, a muerte y para siempre, es decir, hasta el próximo programa, en que puede convenir cambiar de bando.

Desgraciadamente, en la prensa "seria" ocurre lo mismo. ¿Acaso no se compran los periódicos o se sintonizan los canales en función de lo que sabemos que nos van contar de antemano? Son prensa de derechas o de izquierdas. Del PP o del PSOE, y algunas de más allá. Eso implica que cualquier suceso que se convierte en noticia es interpretado de manera totalmente diferente por los de un lado y por los del otro. ¡Si parece que hablan de cosas distintas! Y como además (exactamente como en el caso de lo que estos "serios periodistas" llaman "telebasura") la vida da vueltas, pues resulta que los de un lado, que criticaban a los del otro por hacer algo que se considera el acabóse de la sinvergonzonería, cuando los del lado propio hacen exactamente lo mismo, entonces lo justifican. Es en ese momento cuando los del otro lado se lo recuerdan, pero aquellos aducen "no es lo mismo", y así en un sin parar, porque a ambas partes les ocurre cíclicamente lo mismo.

Me parece vergonzoso ver como se "informa" en Telemadrid y en La Sexta. Cada uno por su lado, pero en ambos casos llegando hasta el ridículo. Eso sí, muy seriamente, y sin partirse de risa mientras se introduce un vídeo en el que se saca de contexto aquello de lo que se habla. ¿No es notable que cuando se le pone el micrófono a la gente de la calle, resulte que "el Pueblo" que sale representado en Telemadrid opina en bloque conforme a la línea editorial de la cadena, y que ocurra lo mismo , pero obviamente con el sesgo ideológico contrario, cuando el micrófono es de La Sexta? Y el/la presentador/a de turno pone el colofón: "como hemos podido comprobar al pulsar la opinión de la calle..." ¡pero si han salido cuatro personas! ¡Estadística, por favor!¡muestras representativas!

Yo, que me estoy haciendo mayor, creo en valores como la honestidad y en tener la conciencia tranquila. Por eso, a Estibaliz le hago un flaco favor y le digo que no tome partido en su profesión, no porque no pueda (en su vida privada que sea apasionada de una causa), sino porque su profesión consistirá en informar a todos, y no solo a los "suyos".

Si se coje a cualquiera de estos partidistas "periodistas" que nos rodean y se le pregunta ¿en qué consiste tu profesión?. Apuesto a que todos al unísono dirían "en informar". Y si se les apura, se les conseguirá sacar aquello de "informar de una manera veraz e independiente". La teoría se la saben, pero la realidad es que yo no veo ningún medio veraz y/o independiente. Todos son de un equipo o de otro, de una Mila o de una Carmele, de un partido o del contrario, y no cuentan la verdad sino que nos cantan sus verdades, y no son independientes, sino que cacarean las consignas que su medio de comunicación establece o la que ellos creen que está bien vista.

Estibaliz, si ya es difícil encontrar un trabajo ahora en el periodismo, fíjate que tu padre todavía pretende que lo encuentres y que lo mantengas siendo honesta y no alineándote con tu empleador, sino haciendo eso tan revolucionario que es informar de una manera veraz e independiente. ¡Estás perdida! No queda opción...o si: seguiremos comprando el Cuponazo.




viernes, 15 de febrero de 2013

Eurovegas, y a hacerse Amy

Hace unas semanas se hizo público que Alcorcón será el lugar donde se construirá el Complejo Eurovegas.

Ha sido un largo proceso hasta que se desveló la ubicación definitiva, y a lo largo de todo este tiempo se han venido oyendo todo tipo de opiniones al respecto. Las que más se han oído, porque son las que más ruido han metido, son las que se han manifestado en contra del proyecto. Ya han surgido las correspondientes plataformas: "Eurovegas No", "Detengamos Eurovegas Alcorcón" y otras por el estilo.

Yo, por mi parte, he oído a allegados listar los horrores que nos esperan y, por supuesto, he escuchado a una parte de nuestros inefables políticos posicionarse a favor y en contra. Con respecto a esto último, es lo de siempre: si unos apoyan una postura, los otros apoyarán la otra. Lo digo en este tiempo verbal porque casi estoy seguro de que los otros esperaron a ver que opinaban los unos para poder definir su posición. La contraria, por supuesto.

Al actuar de este modo se da una circunstancia muy curiosa: los de derechas, a favor de la creación de este engendro de perdición, y los de izquierdas clamando por la preservación de la moral pública y apostando porque todo se quede como está. Desde luego es difícil imaginar unos partidos "progresistas" más conservadores que los nuestros.

Pero fuera de este run-run de fondo, ¿qué podemos esperar de Eurovegas? Yo imagino que lo de siempre y en todas partes: cosas buenas y cosas menos buenas. Así que he pensado en ambas partes, y esto es lo que se me ha ocurrido.

Dentro de las cosas buenas es fácil considerar que se hará una inversión millonaria (se habla de 17.000 a 27.000 millones de euros en un plazo de unos 20 años), que se crearán muchos puestos de trabajo (unos 40.000 a 80.000 directos, y más de 200.000 contando los indirectos), o que el propio Proyecto dará una nueva dimensión a Madrid como una ciudad que poner en el mapa mundial (ya sólo nos falta ser Ciudad Olímpica y nos hunden la Península a base de venir todos los turistas en tropel).

Dentro de las cosas malas hay que pensar, precisamente en el baile de cifras: un día la inversión para la primera fase es de 6.750 millones y al día siguiente ya es sólo de poco más de 2.500, o resulta que el número de puestos de trabajo directos "bota" de 40.000 a 80.000, para bajar a 60.000 e hincharse en un momento por encima de los 100.000. Además, no cabe duda de de que el Proyecto traerá quebraderos de cabeza: habrá delitos, accidentes, droga, prostitución y juego por doquier.

Estos datos, de un lado y de otro, se pueden expresar de esta otra manera:

En la parte buena, resulta que Madrid se ha hecho con un Proyecto por el que matarían ciudades como París, Londres o Berlín. Menos mal que desde el principio parece ser que sólo se consideró a España como destino, porque si llegamos a competir con otros países hubiéramos visto al Señor Hollande ofreciendo los Campos Eliseos, al Señor Cameron firmando la adhesión eterna de Gran Bretaña a la UE para no espantar futuros clientes, o a la Sra. Merkel contando chistes junto al Magnate Adelson con tal de llevárselo al huerto. Y nosotros aquí, nos ponemos "estupendos" y le ponemos pegas. Pero, por lo que más se quiera, ¡si somos pobres y hay un tipo que viene ofreciéndonos dinero, trabajo y hasta reconocimiento internacional!.

En la parte mala, vale que hay que aclararse con lo de las informacíones que circulan, pero ya se sabe que aquí hasta el más bobo se siente portavoz de la raza humana, pero en cuanto a lo demás ¿de qué hablan?. Puede haber más delitos, más accidentes y lo demás, simplemente porque haya más gente, más dinero circulando. ¿Alguien no quiere este dinero circulando?, puies que se haga Amy, que allí sólo conducen carromatos tirados por caballos mansos.

Respecto a la droga, la gran lacra, ¿alguien de los que protesta ha estado en Las Vegas?, ese templo del pecado, como imagino tronar al predicador Tomás Gómez. Pues resulta que allí no ves ni más ni menos drogatas que en cualquier otra parte, y que por el contrario lo que hay es un cuidado exquisito en que no haya ese ambiente, y no porque sean puros de espirítu, sino porque eso iría contra el negocio.

¿La prostitución? Pero, vamos a ver si nos aclaramos, los que claman contra Eurovegas ¿son los que persiguen a las prostitutas o las que las apoyan? Voy a decir algo al respecto, y espero ser rotundo: a mí la prostitución no me parece mal. Si alguien quiere vender su cuerpo y otro/a quiere comprarlo, ¿qué hay de malo en ello? Lo malo es que obliguen a nadie a prostituirse, pero los voluntarios/as que sean bienvenidos. Es más, yo clamo porque se les dé un carnet profesional y de alta en la Seguridad Social, que necesitamos más pringados, entre los que me incluyo, para pagar las pensiones...que la mía está cada día más cerca.

Y en cuanto al juego...si, en cuanto al juego, háganlo, que gire la ruleta y que esto empiece, porque si tarda unos cuantos años, no estoy seguro de poder soportar tantos argumentos timoratos en boca de tantos librepensadores.

Puedo imaginarme a los que están en contra manifestarse frente a la puerta del Señor Ford en el Siglo XIX porque ese invento diabólico del automóvil "solo traerá delitos y accidentes". Y así fué, los trajo. Pues eso, a hacerse Amy.   

domingo, 3 de febrero de 2013

Las Buenas Noticias

La verdad es que yo quería escribir sobre otro tema pero entonces, hace unos días, a la hora de la cena, a mis hijas les dió por sacar el tema del blog y empezaron a hacerme recomendaciones sobre los temas de los que tenía que hablar. Natalia, que siempre es la más elocuente cuando se digna participar en una charla familiar, zanjó la conversación diciendo desde la pasión de sus 15 años, "Papá, lo que tienes que hacer es hablar de las cosas que van bien, porque no todo es tan malo".

Confieso que me lo pensé más de dos veces, porque con lo que está cayendo no querría parecer frívolo, pero, vaya, si a uno le ordenan hacer algo, lo hace y misión cumplida.

He seleccionado diez buenas noticias, o sensanciones, y ahí van, una tras otra:

  1. La maldita prima de riesgo, que llegó a tocar los 634,3 puntos básicos el 23 de julio de 2012, ahora está entorno a los 350 puntos.
  2. En el sector automovilístico se han adjudicado la fabricación de nuevos modelos, aún a consta de rebajar los salarios, a las plantas de Ford en Valencia, a las tres que Renault tiene en España, y parece que también hay probabilidades de que suceda lo mismo con la de Nissan en Barcelona. Esto creará empleos. Somos los segunos fabricantes a nivel europeo y los octavos a nivel mundial.
  3. El diario Expansión publicó a principios de enero un listado de 30 empresas que crearán puestos de trabajo en 2013. Es de esperar que sólo mencionen las más grandes y que habrá otras muchas que las sigan, y como mínimo las PYMES que proveen a estas grandes empresas.
  4. España se ha consolidado en 2012 como el tercer país del mundo por número de turistas, y el segundo (solo por detrás de EE.UU.) por ingresos, con más de 30.000 millones de euros y un crecimiento anual del sector del 4%.
  5. Las empresas españolas crecen en el exterior, no sólo en Latinoamérica, sino también en Europa, Oriente Medio e incluso en EE.UU.
  6. En las noticias que leemos en los diarios europeos ya no se habla de rescate, sino que se incide en que vamos "por el buen camino".
  7. En 2012 mantenemos el liderazgo mundial en cuanto a número de trasplantes de órganos por cada 1.000 habitantes se refiere.
  8. En su última Memoria Anual, Cáritas indica que los donativos privados aumentaron un 3,5% respecto al año anterior, y el número de voluntarios aumentó un 4%. La solidaridad crece cuando hace más falta.
  9. La cadena Día aumentó su aportación a los Bancos de Alimentos en un 137% el año pasado, y Mercadona firmó un convenio con la Federación de Bancos de Alimentos, para que su aportación también aumente.
  10. Nuestro amigo Antonio encontró trabajo después de un tiempo que se nos hizo largo a todos. Es cierto que tuvo que irse a Qatar, pero también lo es que cuenta con el cariño de todos los que aquí nos quedamos, como demuestran las charlas de Whatsapp, que son diarias y muy, muy concurridas.
Casi todos estamos haciendo sacrificios (a algunos les está tocando más que a otros), y creo que estos sacrificios tendrán su recompensa. Así lo espero porque es lo que quiero creer, y porque los economistas (los de aquí y los de fuera) que antes se centraban en las malas noticias, ahora se centran en decir que se está haciendo lo que se tiene que hacer para salir de la crisis. Está siendo duro, pero tengo la sensación de que todos sabíamos que esto (lo de hacer sacrificios) era necesario cuando se celebraron las pasadas elecciones generales. También es cierto que no sabíamos en qué consistirían, y que no se nos contaron. Sin embargo, lo que era insostenible era seguir con la inercia que llevábamos.

Soy consciente que estamos en invierno, y no me engaño: sé que todavía quedan días de mucho frio y de heladas, y que es posible que vuelvan a soplar los vientos que tiran árboles que parecían inderrumbables. Sin embargo, noto que cada día es un poco más largo, unos breves minutos más, y también sé que pronto, muy pronto, llegará la primavera, y entonces ... entonces, el sol volverá a calentar.

martes, 15 de enero de 2013

En Contra del Aborto

Estoy en contra del aborto, aunque creo que en unas situaciones muy concretas debe/puede realizarse, y en otras situaciones tengo mis dudas.

Desde el punto de vista legal, en España el aborto está regulado por la Ley 2/2010, que marca tres hitos de tiempo:

- Aborto libre para todas las mujeres mayores de 16 años hasta las 14 semanas de embarazo.
- Hasta la semana 22 cuando exista riesgo para la salud física o psíquica de la madre.
- A partir de las 22 semanas, sólo si se descubren anomalías incompatibles con la vida o enfermedad extremadamente grave e incurable del bebé.

En otros países donde la interrupción del embarazo está legalizado, el plazo definido para el aborto libre (sin necesidad de causa que lo justifique, más allá de la voluntad de la "madre") varía entre las 12 semanas (por ejemplo en Francia) y las 24 semanas (por ejemplo, en Inglaterra).

¿En qué se basan estos plazos? Entiendo que deberían basarse, o al menos tener en cuenta, el momento en que se considera que el feto es una vida humana ¿no? Entonces ¿por qué la diferencia? ¿es que los datos científicos en Francia son distintos de los que hay en España o en Inglaterra?

He estado navegando un poco en internet, y aunque no pretendo con ello tener información suficiente, tengo la sensación de que hay versiones para todo: desde los que dicen que la vida humana empieza en el momento en que se unen el espermatozoide y el óvulo, hasta aquellos que poco menos dicen que hasta que la madre no da a luz no hay vida independiente y por tanto no hay ser humano como tal.

¿Qué hacemos con esto? Yo sólo puedo aplicar mi propia experiencia, aunque ésta no esté relacionada directamente con el tema del aborto. En mi profesión, como consultor de medio ambiente, he hecho muchos análisis de riesgos. Estos análisis consisten en evaluar de una forma cuantitativa las consecuencias de que, tras producirse un accidente que implique una liberación de contaminantes al medio, éstos lleguen a ponerse en contacto con los que llamamos "potenciales receptores" y les ocasiones daños. En este proceso intervienen muchas variables, entre las que podemos señalar, a modo de ejemplo, la cantidad de contaminantes, la velocidad a la que se trasladan, la profundidad a la que llegan, el modo en que los potenciales receptores se ponen en contacto con los contaminantes, etc, etc. Cada una de estas variables supone una incertidumbre, porque, por ejemplo, ¿cómo fijeremos si se liberaron 200 o 350 litros de contaminantes?¿avanzaron 100 metros o 300? ¿los que respiran en la zona afectada, pasaron allí 3 horas al día o solo 1 hora diaria durante todos los días de un año? En la mayoria de los casos, no se pueden tener datos reales para estas variables, asi que ¿cómo actuamos? Pues nos curamos en salud, y cojemos lo que llamamos "datos conservadores". De los datos anteriores cojemos 350 litros de contaminantes, que avanzan 300 metros y que afectan a receptores que pasan 3 horas diarias durante todo un año respirando aquello. ¿Por qué hacemos esto?, pues porque estimando el riesgo de esta manera seremos capaces de diseñar unas medidas de evitación del riesgo que serán efectivas aún cuando se produzca el peor escenario posible. Hacerlo de otro modo, por ejemplo cojiendo los valores medios, nos pondría en la situación de minusvalorar las actuaciones de prevención o minimización de daños si es que en realidad lo que ha pasado es peor que ese valor medio.

Puede ser un  poco simplista extrapolar este enfoque al tema del aborto, pero por otro lado, si lo aplicamos al tema de afección a la salud humana o al medio ambiente, y en la parte de salud humana se incluye desde la creación de molestias hasta la muerte de individuos ¿por qué no aplicarlo a un caso en el que estamos hablando de que el "potencial receptor" es un bebé humano y estamos hablando de que decidamos si debe vivir o no?

Estoy en contra del aborto porque no hay consenso sobre cuando empieza la vida, y ante la duda no pienso correr el riesgo de decir que lo hace a partir de la semana número 12, 14, 24 o cualquier otra. Ante la duda, adopto un enfoque conservador y digo ¿y si empieza en la semana 1?¿Cómo nos justificaremos luego? ¿Bastará un "perdón, no lo sabía"? Ante la duda, no estoy dispuesto a ser complice en cargarme a un bebé.

Entiendo que la consecuencia de esto es que la mujer no decide, que puede haber problemas socio-económicos (una de las causas válidas en los países sajones), graves traumas y vidas infelices, pero es eso contra una vida humana, y desde que nací me enseñaron que eso tenía preferencia sobre otras cosas, que entiendo pueden ser trmendas y que no se las deseo a mi peor enemigo.

Por tanto, mi planteamiento es, permítaseme decirlo "científico": ante la duda, nada de matar al no-nacido; y ante ello, mi última apostilla es decir que, en general, somos gilipollas, porque ¿cómo hemos llegado a identificar este tema con la opción política? Si eres de izquierdas apoyas al aborto, y si eres de derechas estás en contra. Cualquier día de éstos nos convencerán de que los que toman fanta de naranja son de un lado y los que prefieren la de limón son del otro lado, y todos, como borregos, dejaremos de pensar si nos gusta una cosa u otra y beberemos lo que toman los de nuestra cuerda. Así nos va.   



martes, 1 de enero de 2013

La Huida de los Ricos y Soluciones a la Crisis

Confieso que en mi último post ("Los Buenos y los Malos") se me fue un poco la olla, porque empezé a escribir y el tecleo se me fue por los Bardem, Gerardo Díaz-Ferrán y los Sindicatos. Vamos, que "se me calentó el dedo" ante unos "personajes" que me calientan la sangre.

Mi intención era, sin embargo, otra: quería hablar solo de los ricos y de su huida a otros países donde se pagan menos impuestos. Y la razón de ello era otro nombre: Santiago Calatrava. El arquitecto ha trasladado su residencia fiscal a Suiza para pagar menos impuestos. Mi reacción fue: ¡Qué bonito! (Begoña dixit), ahora que la crisis nos azota, este señor se pira para ahorrarse unos dineros y pasar de rico a muy rico. ¡Seguro que luego le veremos en algún acto benéfico donando unas perrillas para que todo el mundo vea que es un tipo solidario!

Luego, antes de que me diera tiempo a plasmar nada en el blog, apareció el caso de Gerard Depardieu en Francia. ¡Vaya, en todas partes cuecen habas! Pero resulta que en este caso la prensa se cebó y salieron más datos publicados. Depardieu se muda a Bélgica porque en Francia le van a hacer pagar entre el 75 y el 85% de sus ingresos en impuestos ¡Qué barbaridad! Comprendo y apoyo al actor. Nadie debe pagar las tres cuartas partes de lo que genera con su trabajo. En ningún caso.

Por lo tanto, apoyo a Depardieu y "condeno" a Calatrava. ¿Cual es el límite numérico que separa mi actitud ante ambos? Para mí, y que cada uno ponga aquí su número, el límite está cerca del 50% de los ingresos brutos.  Esto es la mitad del tiempo de cualquiera donado gratuitamente al Estado. Ir más allá me parece abusivo.

Se dirá que es lícito que el Señor Calatrava se mude para pasar de pagar el 52% de tipo máximo en España a aproximadamente entre el 22,5 y el 45% en Suiza, dependiendo del Cantón donde se resida. Y es cierto, es lícito... pero no es ético...no, al menos, si no hace lo que ha hecho Depardieu: solicitar un cambio de nacionalidad. Si el Señor Calatrava quiere pagar menos impuestos fijando su residencia en Suiza, que se haga Suizo, que no diga que es Español. No puede pertenecer a una comunidad (llamemos así a España en este caso) aquél que se va, dejando de contribuir a su sostenimiento, sólo y exclusivamente por el beneficio propio. Eso no es ser miembro de la comunidad. Eso es sentirse parte de otra comunidad diferente, que se llama "Yo", y que se rije por una Constitución que dice que "sólo importo Yo y a los demás que les dén".

Como inciso quisiera aclarar que este discurso no tiene nada que ver con las personas que emigran a otro país para trabajar. Tampoco a aquellos que emigran a Suiza. La diferencia es que el motivo del traslado es trabajar en este caso, mientras que en el caso del arquitecto el motivo es "escaquear" impuestos. El primero se basa en una causa "justa"; el segundo se basa en el egoismo máximo.

Hágase Suizo el Seños Calatrava, y cuando en Suiza aumenten los impuestos, trasládese a otro país, que siempre habrá quien esté dispuesto a aceptar a los Yo-país, a los apátridas fiscales. Pero, por favor, que no reclame sus raíces, que no participe en eventos solidarios, que no pretenda mejorar su imagen y asuma ser lo que es: una persona a la que los demás le dan igual.

Pues bien, al hilo de este tema y ahora que todos nos hemos convertido en expertos economistas que opinan sobre cualquier cosa, permítaseme dar una de esas "recetas-milagro" que suenan bien, aunque asumo que si la analizara un especialista en la materia me la descuajeringaría, y que tiene que ver con lo del Señor Calatrava: entiendo que nuestro problema es de dinero, de falta de dinero, así que hay que sacarlo de donde está, porque "haberlo, haylo" y si lo afloramos, entonces podremos empezar a invertir y a compatibilizar ahorro con crecimiento. Si yo mismo pongo un límite en el tipo máximo de los impuestos entorno al 50%, el tema de gravar a las rentas más altas no parece la solución. Lo que propongo son cuatro medidas que podríamos clasificar como "de buena voluntad":

  1. Que las personas que tengan ingresos multimillonarios y que se consideren ciudadanos españoles establezcan su residencia fiscal en España y que den órdenes a sus asesores de minimizar la aplicación de "trucos legales" para tributar menos, al menos hasta que salgamos de estos momentos difíciles. Pedírselo al Arquitecto Calatrava no tiene futuro, pero por ejemplo Fernando Alonso dió este paso, aunque ello le costará, se ha dicho, unos 57 millones de euros en cuatro años. Un buen ejemplo ¿verdad?
  2. Que las empresas nacionales minimicen también sus trucos contables para enmascarar los beneficios obtenidos, moviéndolos de un país a otro hasta acabar en un paraíso fiscal donde apenas se pagan impuestos. Obviamente las empresas deben responder a sus accionistas y darles dividendos, pero seguro que hay manera de mejorar el balance ganancias-trucos-dividendos-impuestos.
  3. Que las empresas españolas traigan a nuestro territorio aquellos departamentos que pueden funcionar aquí, y que tributen aquí por actividades desarrolaldas a nivel global. Estoy pensando en ejemplos como Telefónica, que en la primavera pasada trajó de regreso a España sus "call centers" de Latinoamérica, o en Inditex, que ha trasladado de Irlanda a España el pago de impuestos de sus tiendas "online". 
  4. Que Hacienda invierta en inspectores para aflorar dinero negro. ¿Por qué no aplicar un enfoque propio de la empresa privada, tal y como incentivar económicamente a los inspectores que afloren más impuestos no pagados indebidamente? ¿Suena a recaudatorio? Pues sí, lo es.
 No voy a arreglar la situación actual del País, pero como espectador opino y comparto mis ideas.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Los Buenos y los Malos

Hace unas semanas varios periódicos españoles se hacían eco de una encuesta hecha por The Economist, según la cual solo uno de cada cinco españoles creen que los ricos se merecen su fortuna. Por el contrario, en países como Australia, Canadá, Estados Unidos o China uno de cada dos ciudadanos asumen que los que tienen dinero se lo han ganado.

Para mí esto justifica en parte las dificultades por las que venimos atravesando en España: en vez de reconocer el esfuerzo y el trabajo, ¡lo condenamos!. Nos preguntan por los ricos y en lugar de pensar en aquellas personas que se han labrado lo que tienen a base de sacrificio y trabajo, en quien pensamos es en el del pelotazo, el del soborno, el que se aprovecha.

Para arreglarlo, tenemos las matizaciones: el inefable Javier Bardem, en una reciente entrevista por radio aseguraba que "los malos son los bancos" y "los buenos el tipo que está en paro, tiene dos hijos ...  y que debido a las grandes trampas que nos han hecho está pagando las consecuencias". Es decir, no todos los ricos son iguales, están los ricos perversos que chupan la sangre a los pobres, los bancos (todos ellos), y los ricos buenos que se preocupan por estos mismos pobres y se consideran uno de ellos (¿qué trampas le habrán hecho los bancos a Bardem?).

Mi lectura de este tema es que siendo yo un ciudadano de clase media, si tengo una buena iniciativa, trabajo enormemente y consigo crear una empresa próspera, dando trabajo a muchas personas...me convertiré en un ser depravado cuyo modo de vida será la exlotación sistemática de mis empleados.

¡No, hombre, no es eso!, dirían a coro (si me leyeran) los cretinos que separan al mundo entre buenos y malos por bloques.

Pues, bien, yo sé que, efectivamente, esto no es así. Hay ricos antes los cuales yo me quito el sombrero y otros a los que habría que dejarles una gorra como única posesión. También hay pobres que son dignos de enorme admiración y otros que son creadores de esta pobreza. Y también hay clase media, buenos y malos. No es cuestión de clases, es cuestión de ética, y eso es una opción personal.

Y como los buenos tienen su recompensa en serlo (y no lo digo de una forma ligera, sino que creo que esto es así), hablaré de algunos casos que yo entiendo pertenecen a "los malos" de ambos lados:

Si las noticias que van apareciendo en los medios sobre Gerardo Díaz-Ferrán, el ex-Presidente de la CEOE, se confirman, para mí este señor se convertirá en el paradigma de la miseria espiritual. Si es verdad que hacía lo que dicen que hacía, como poner sus bienes a nombre de testaferros para evitar pagar sus deudas, entre las que al parecer están el pago de las indemnizaciones por despido a sus trabajadores, para seguir viviendo a cuerpo de rey mientras sus ex-empleados las pasan canutas ¿como se puede ser tan cabrón? ¿como se puede dormir?

Por el otro lado, nomino a los sindicatos. Los grandes defensores de los trabajadores. Los que les ayudaban cuando se planteaban los EREs...llevándose, si es que también esto es cierto, una parte de cada indemnización. Según he leído en Expansión "(el sindicato) cobra a cada uno de estos trabajadores entre un 10% y un 15% de la cantidad que obtiene como indemnización por encima de los veinte días por año trabajado". Yo he estado afectado por un ERE, y confieso que no sé si esto ha sido así, pero me da a mí que podría haber sido y que no me hubiera enterado. En otras palabras, si se publica esta noticia, y es cierta, tiendo a pensar que los pagadores del 10-15% ni se habrán enterado de la dedución que les habrían hecho. Sangrado directo del trabajador, eso sí, mientras que nos decimos su defensor y acusamos a la empresa de explotadora (deja vu Bardemiano).

La guerra de clases es una idea del pasado. Aquí hay buenos y malos con nombres y apellidos. A los buenos hay que darles reconocimiento y ayuda; a los malos hay que perseguirlos, implacablemente y sin cansarnos de ello. A ver si llegamos a cambiar nuestro modo de pensar y valoramos el mérito, sin atajos, y de cualquier condición social.

¿Será posible desterrar la envidia de España? Me temo que la llevemos en nuestro ADN y que yo esté diciendo, una vez más, tonterías.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Elegía Relativa

Se suele comentar estos días aquello de "mejor no ver el telediario, porque todo son malas noticias". Y es verdad. Haz una prueba, antes de seguir leyendo: para y piensa en cuales son las últimas cosas que recuerdas haber oido en un telediario o haber leído en un periódico....

Puede que alguna sea incluso buena, si es que tu equipo de fútbol ha ganado la jornada anterior, pero más allá de eso, ¿en qué has pensado? Déjame adivinar: las manifestaciones por temas de sanidad, educación, etc; los deshaucios; la tragedia del Madrid Arena; la guerra Israel-Palestina; la guerra en Siria; la guerra en Egipto; etc, etc, etc.

Mejor nos refugiamos en nuestra vida propia, donde solo tenemos que peocuparnos por cosas nimias, tales como que, joder, me espera una semana de órdago, con una presión que te pasas porque mi jefe, mis clientes, mis compañeros (y cada uno ponga sus "mis") me van a ... Y menos mal que todavía sigo en la batalla, porque esto se está poniendo feo y si sigue así me van a ... mejor pienso en otra cosa.

¿Es que no hay donde esconderse?

A Natalia le preocupa su examen de matemáticas de mañana...y ¡ahí está la clave! Resulta que la he estado ayudando un poco y ¡me parece tan fácil!: problemas de móviles, mezclas, reglas de tres e interes simple (interes = carrete / 100). Si yo tuviera que hacer ese examen, lo haría en 10 minutos y con los ojos cerrados....claro que yo tengo 47 años y Natalia estudia 4º de la ESO. Pero la cuestión no es esa, la cuestión es que a Natalia le parece un examen difícil y es, de alguna manera, un reto al que se enfrenta y que, espero, es una de las prioridades de su próxima semana, mientras que yo sé que es una chorrada de examen, uno más, que pasará y que no marcará su vida.

¿La moraleja?: no solamente las cosas son relativas, sino que debemos verlas como relativas. Ese gran problema que nos tiene sin dormir, pasados unos días será algo que no solamente no tendrá importancia, sino que simplemente ¡no recordaremos!. Así que recomiendo ver la vida con una cierta perspectiva: habrá problemas reales y esos no pasarán, esos nos marcarán, pero afortunadamente son los menos, así que no hagamos que otros problemas menores nos paren y sigamos adelante. Cuando pase un tiempo, nos sucederá lo que dice Fran Sinatra en su famoso "My Way":"He amado, he reído y llorado; he tenido mi ración de fracaso. Y ahora, ya sin lágrimas, ¡lo encuentro todo tan divertido!"

No es ésta una receta mágica, ni está exenta de detractores: ¿cuantas veces he tenido que oir aquello de que no siento los colores, solo porque tras un fracaso no me he detenido con las demás plañideras a llorar, o porque cuando tras un éxito no he brindado con los celebradores oficiales y he preferido pensar en qué venía después? Pero, en fin, cada uno tiene su manera de ser, y esto de no llorar o reir con el coro es siempre criticado por los definidores de cual es la actitud correcta en cada momento.

En las últimas semanas ha habido muchas noticias relativamente malas y algunas noticias relativamente buenas. Para los que son los directamente afectados son sucesos que les marcan, para los demás, como espectadores, son cosas que pasan. Así de cruel, así de real.

Lo que yo recordaré de estas semanas, de estos meses, y quizás de estos años, no serán las muertes dramáticas, las guerras ajenas, o la enorme crisis que ahora tanto nos preocupa. Lo que yo recordaré es que un día de estos, hace no mucho, murió Miliki, un payaso que hizo unas canciones estupendas, que hasta mis hijos se saben, y que hizo una escena absurda en la que Gaby les hacía una adivinanza a Miliki y Fofo sobre una extensión de agua salada muy grande, donde todos acababan dándose tortazos los unos a los otros diciendo "el mar, idiota, el mar" mientras realmente se partían de risa y apenas podían continuar con ello. Yo debía de tener unos 10 ó 12 años, y sí, eso es lo que recuerdo. Sin embargo, no me acuerdo de si entonces había crisis, si murió mucha gente ese año, si hubo guerras, terremotos u otras noticias que en su día hacían pensar que el Mundo se iba a pique. Solo tres payasos, partidos de risa y dándose tortazos....y el último de ellos recién se marchó. Que vaya en paz, y que nosotros seamos capaz de seguir riéndonos, porque al final las lágrimas se irán y lo importante es mirar para atrás y poder decir ¡ha sido divertido!